martes, 24 de marzo de 2015

COWBOY BEBOP: Una serie estelar

No digo nada nuevo si menciono que me apasiona la ciencia ficción: gran parte de lo que creo y consumo pertenece a este género. Precisamente por ello me dirijo siempre, antes que nada, a los clásicos, que por algo lo son. Y en este caso quería compartir con vosotros una serie que terminé de ver hace un par de semanas, y que me pareció absolutamente brillante. Se trata, nada más y nada menos, que de la legendaria: “Cowboy Bebop” (legendaria para todo aquel que esté un poco metido en el mundo del ánime)

Y sí, sé que a muchos os echará para atrás el hecho de que se trate de ánime japonés (dibujos animados), pero quiero —precisamente— animaros a darle una oportunidad, contra los prejuicios habituales. Alguno pensará que por el hecho de ser de dibujos y japonesa, no será más que otra serie infantil y llena de cosas raras, pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que, dejando a un lado las particularidades que tienen los productos nacidos en Japón, en muchos casos nos ofrecen una calidad que incluso supera a las mejores series norteamericanas. Este es uno de esos casos: no os dejéis engañar porque se trate de una obra de animación. “Cowboy Bebop”, como la gran mayoría de series de ánime adultas, es una serie muy madura y desde luego no está dirigida a un público de baja edad. Como cualquier buena serie, en ella acompañamos a un elenco de personajes cada uno con sus circunstancias personales, cuya vida se cruza en determinados momentos. En este caso la profundidad de los personajes es asombrosa, y todos ellos cuentan con un pasado que justifica quienes son, e innumerables matices que aportan una riqueza a sus personalidades como es difícil encontrar hoy día, incluso en series más convencionales y popularizadas en occidente.
“Cowboy Bebop” no es una serie convencional, para nada, pero no por su origen, ni por tratarse de "dibujos animados", sino por la calidad que mantiene en todos y cada uno de sus apartados.

No he podido evitar hablar de los personajes, pero también sus relaciones y el cruce de intereses que va evolucionando se describen a la perfección, todo ello siempre construido de forma creíble. Y es que no solo se queda ahí el asunto: la historia es también excelente. Estructurada en una serie de misiones o sucesos, en mayor o menor medida independientes, cuenta con una serie de tramas de fondo que se entrelazan sutilmente hasta desvelar completamente el contexto de cada uno de los personajes, su pasado y hacia dónde se dirige la serie, desencadenando en un final digno de lo anterior.

Lo mejor de todo es que la serie cuenta únicamente con 26 capítulos, y en estos no sobra ni falta nada. Nada de capítulos de relleno, ni temporadas extra para aprovechar el tirón. “Cowboy Bebop” es lo que es, y todo está perfectamente pensado desde el principio. Uno de sus mayores logros está en cómo logran, mediante pequeños detalles, construir un universo completo, con su propia historia, y a la vez presentarte a los personajes a quienes llegas a tener la sensación de conocer como si hubieras vivido con ellos.


Por supuesto la música también es soberbia, y elegida adecuadamente para cada situación. El dibujo no deja nada que desear, y la animación, teniendo en cuenta la época en que se hizo la serie, es superior a la de muchas otras que siguen saliendo hoy día. En cuanto al estilo, refleja plenamente la época en que se hizo (finales de los 90), aunque conserva trazas de la ciencia ficción de los 80, que tan popular hizo “Blade Runner”.

En cuanto a la narrativa no tengo mucho más que decir, porque como el resto sobresale. Pero sí mencionaré que como serie de aventuras y acción, dejando a un lado otros apartados que roza, consigue mantener el interés y la tensión, y se desarrolla a un ritmo trepidante, que incluso en ocasiones corta el aliento. También cuenta con toques de humor bien repartidos y seleccionados, a veces bastante ingeniosos, que logran sacar la sonrisa del espectador. Y de hecho el carácter humorístico se presenta distribuido de forma descendiente y homogénea, a lo largo de toda la historia, a medida que se aproxima el clímax final y cobra profundidad, en contraste con lo trágico de los personajes o de los eventos, y siempre en perfecta armonía con el argumento dramático, llegando a diluirse cuando es necesario, y sin chirriar nunca.

Así pues, no puedo dejar de recomendar esta serie, sobre todo si te gusta la ciencia ficción, ya que de otro modo quizá resulte más complicada de digerir. Aunque como digo, si eres amante del género, apreciarás la profundidad de los detalles, y en algunos casos la presentación de ideas muy originales, o el planteamiento muy acertado de problemas que posiblemente deriven de distintas tecnologías o situaciones futuras.

Confío en que disfrutéis de ella, pero reitero el aviso: si eres de esas personas a las que chirría todo lo extraño o distinto en el panorama audiovisual, o que solo disfrutáis de un género o estilo, y desde luego no suportas la ciencia ficción, esta no es tu serie. Aunque eso sí, tampoco es cine sueco independiente: su carácter es comercial y es bastante entretenida.
  


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