martes, 23 de diciembre de 2014

Tan solo acabamos de comenzar el viaje...

Hace miles de años que habitamos la tierra —cerca de 200.000— como especie. Pero resulta muy interesante observar que de todo ese tiempo solo podemos hablar de historia, o de algo parecido, desde hace unos 10.000 años.

Es increíble lo que hemos logrado en tan solo 2.000 años, pero para llegar hasta ello, antes tuvieron que pasar esos 10.000 en los que se configuraran las sociedades y civilizaciones como las entendemos. Unos cuantos siglos antes se inventó la escritura: origen, junto a las incipientes sociedades, de todo lo que hemos logrado después. Y es que, a lo largo de los 190.000 años anteriores, apenas pudo el hombre más que sobrevivir. Hemos invertido el 95% de nuestro tiempo como especie en sobrevivir. Claro que, al fin y al cabo, eso es lo que ocurre con cualquier otra especie, y lo que nos ha permitido también evolucionar hasta donde estamos.
Y es verdad que después, hasta hoy día, seguimos luchando por sobrevivir, pero lo interesante es que en un momento dado, todo cambió, y advertimos que podíamos hacer algo más aparte de sobrevivir.

Algo cambió con las primeras sociedades, pero desde entonces no es hasta hace apenas doscientos años que realmente volvió a cambiar todo, gracias a la electricidad, y a los nuevos inventos mecánicos, que conseguimos por primera vez, más allá de adaptarnos a los elementos, doblegarlos. Hasta la llegada de la electricidad, apenas era muy distinta la vida de un sumerio, de un romano o de un castellano del siglo XVI.
Pero aún no somos capaces de comprender la relevancia de nuestros últimos descubrimientos, de ese último periodo, pese a que convivimos con ello. Nos hemos acostumbrado a vivir rodeados de elementos que nuestros propios abuelos jamás habrían soñado con ver; con lo cual, muchas veces tampoco somos conscientes de lo que nos queda aún por recorrer, antes de que nuestra sociedad cambie de nuevo tan radicalmente. La gran pirámide de Guiza se construyó 2.500 años antes de Cristo, lo que quiere decir que nosotros estamos más cerca temporalmente del propio Jesucristo, de lo que él estaba de la construcción de las pirámides. Y sin embargo, los avances logrados durante los últimos 2.000 años son mucho mayores que los de todos los 2.500 anteriores.

Lanzadera espacial en Cabo Cañaveral
Ahora os digo, como escritor de ciencia-ficción, que todo esto que hemos visto, no es nada comparado con lo que veremos, y más aún, con lo que verán nuestros hijos. Pero pese a todo lo que nos queda por recorrer, no nos queda tanto para alcanzar los medios necesarios. Hemos tardado decenas de miles de años en domesticar caballos y poder montarlos, siglos en construir vehículos autopropulsados y décadas en surcar los cielos. Después de eso fue cuestión de tiempo que Yuri Garain alcanzara el espacio. Y yo me pregunto: ¿cuánto más veremos? Porque sé que a muchos les parece absurdo plantearse algo más. Sé que suena poco práctico, o irreal, pero la realidad es que lo irreal hace siglos que se ha superado. Mientras que unos descubrieron que había mucho más aparte de la supervivencia, algunos se contentan con sobrevivir, mientras que otros disfrutan de una situación de equilibrio en la que simplemente ya no tienen que preocuparse por ello: su vida consiste literalmente en disfrutar de que no tienen que preocuparse por su supervivencia, de modo que esta mentalidad se ha convertido en un ideal. Pero aún quedamos otros tantos, que nos dedicamos a soñar y crear, que no podemos quedarnos tranquilos mientras aún haya misterios por descubrir, del mismo modo que hace cientos de miles de años otros hombres miraron las estrellas y se preguntaron: ¿hasta dónde podemos llegar? Son estas preguntas las que hacen avanzar a las sociedades humanas, y parte de lo que somos. Porque a día de hoy, todavía no hemos llegado al fin de nuestra infancia...

Así que, viendo este pequeño corto que quería compartir con vosotros, os invito a replantearos el concepto que tenéis de lo que es útil o imposible. Porque esta pequeña joya, más allá de los desvaríos de unos cuantos locos que soñamos con ese momento, nos presenta un camino que necesariamente recorreremos, que también será un camino de supervivencia, y que nos aportará mucho más aún que el esfuerzo que requerirá tomarlo.

Disfrutadlo:

Wanderers - a short film by Erik Wernquist from Erik Wernquist on Vimeo.

1 comentario:

  1. Muy buena entrada. Es un perfecto resumen que engloba nacimiento hasta nuestros días de lo que llamaríamos Evolución social.
    Desde mi punto de vista, solo lo imposible merece la pena saber. Me explico:
    Hace unos cuantos miles de años, como tú bien dices, la sociedad se preocupada nada más que en sobrevivir. Pero el comienzo de la "Nueva Era" no fue sino hasta hace a penas 200 años, viendo desarrollarse las tecnologías; logrando observar lo imposible.
    Hasta hoy y desde ahora, gracias a nosotros, somos el ser más inteligente de la historia (¿Desde qué punto de la historia? No me arriesgo en responder.). Y yo invito a desarrollar nuestro conocimiento más allá de la realidad.
    Como ser humano que soy- sin considerarme afortunad@ por haber descubierto avances- admiro lo imposible, lo irreal; lo que algunos hacen por evolucionar el mundo, los que incluso están en sus casas pasando la vida soñando despiertos por encontrar un sentido a la vida. Por buscar la felicidad real y completa.
    Y por todo ello, por ellos, día a día ayudo a los locos. Participo en ese pensamiento para hallar nuestra esencia y poder avanzar más allá de los principios físicos.

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